Es totalmente diferente, no has probado nada igual. Esta fundamentado en 15 años de estudios e investigación neurofisiológica especializada, se trata de ciencia comprobada.
Aquí el trabajo es lento, respetando el tiempo de respuesta de cada tejido. ¿Qué consegimos? Mejorar la postura de los hombros y cabeza, activar procesos de desintoxicación y limpieza naturales (podemos estimular mucho el ir al baño, pero sin dolor), reducir dolores musculares, minimizar asimetrías faciales, suavizar líneas y arrugas, mejorar el aspecto y color de la piel, relajar la musculatura…
Pero también conseguimos mejorar el sueño, la digestión, reducir los dolores de cabeza y mejorar el estado de ánimo.
Este tratamiento es imprescindible para tener buenos resultados faciales en casos de personas con los hombros cerrados hacia delante, con desviación del cuello hacia delante, con muy mala postura… Si no corregimos esto, nada de lo que hagamos en el rostro durará.
Para quién: Pérdida de definición, asimetrías graduales, tensión facial por estrés, arrugas de expresión fijas, rechinar de dientes, sensación de cara pesada o cansada.
Contraindicado en inflamación activa (rojez, calor, hinchazón), heridas o lesiones cutáneas, trastornos de coagulación de la sangre, parálisis facial en período agudo, neuralgia trigeminal activa, dolor intenso, embarazo (primer trimestre), cirugías (esperar mínimo 6 meses).

